"El objetivo de Budo es cultivar el mundo interior esforzándose por mejorar el mundo exterior".
Patrick McCarthy
domingo, 21 de noviembre de 2010
Entrenamiento Especial de Kumite Deportivo
sábado, 24 de abril de 2010
Recursos sobre Karate-Do de la Escuela Virtual de Deportes
lunes, 28 de diciembre de 2009
Prekumite
lunes, 14 de diciembre de 2009
Karate-Do y términos relacionados
Karate-Do y términos relacionados
viernes, 20 de marzo de 2009
miércoles, 25 de febrero de 2009
El camino del kumite

Por ello los entrenamientos y prácticas deben ir destinados de forma escalonada a reforzar el lazo de unión entre el estímulo y la respuesta correcta, gracias en primer lugar al dominio técnico de las propias acciones y posteriormente a su adaptación, en su caso a las del oponente.
Partiendo de este criterio y al programar las acciones técnicas iniciales, según su dificultad y dependencia más o menos directa y personal, debe establecerse un desplazamiento progresivo, que determina un "continuum" o sucesión, que se inicia en el dominio de las habilidades denominadas de tipo cerrado, o dependientes del propio individuo y del perfeccionamiento de los gestos técnicos válidos, que dependen de situaciones cambiantes externas al ejecutor y a las que las acciones motoras de éste deben ajustarse.
Esto se inicia con la práctica del kihon, trabajo básicamente técnico, de corte repetitivo y perfeccionista en el que las propias acciones deben constantemente mejorar en forma, velocidad y potencia, dentro de una estricta y precisa rigidez de gestos.
Este trabajo, incide y mejora, dentro de la cadena sensomotriz, el factor de ejecución, pero influye muy accesoriamente sobre los otros dos factores, dado que casi todas las ordenes y referencias (contaje, explicaciones, ayudas) se reciben a través del canal auditivo, cuya validez práctica posterior es casi nula.
El siguiente paso se inicia en el umbral de las actividades abiertas a través de la práctica del kihon-kumite, en el que siguiendo unos esquemas básicos determinados y cada vez más complejos, se refrendan ante un adversario la validez de las acciones técnicas adquiridas con el entrenamiento del kihon, a la vez que se desarrollan, conjuntamente los factores de decisión y ejecución, mientras que el de percepción no alcanza aún su ejercicio pleno.
Se inicia con los simples intercambios estáticos de acciones defensivas u ofensivas, que desarrollan un automatismo de respuesta básico. Prosigue con la práctica del sambon-kumite, en el que se adquiere el dominio primario del desplazamiento, el control de la inercia y la potenciación de los ataques y defensas. El siguiente paso lo constituye el ippon-kumite, de práctica más veloz y reactiva, en el que los reflejos de respuesta se acrecientan. Cierra esta fase el yaku-soku-kumite, en el que la acción cambiante y programada de las técnicas requiere una perfecta coordinación.
Un nuevo desplazamiento a través del referido "continuum" lleva a la práctica del jiu-ippon-kumite, en el cual si bien se diferencian los papeles de atacante y defensor, facilitando así la formación de esquemas de acción, los movimientos de aquel van haciéndose paulatinamente más imprevisibles, requiriendo por tanto mayores dotes de percepción y decisión, velocidad de reacción y acomodación a los factores de distancia, ritmo y oportunidad.
Por último y dentro del campo pleno de las habilidades abiertas se aborda el terreno del jiu-kumite, en el que las acciones se vuelven libres, dentro del debido control, pasando a depender en amplio grado de la percepción y perspicacia del individuo y de su adaptación a los diferentes estímulos visuales, auditivos y cinestésicos. El trabajo se vuelve más mental y reactivo, dependiendo del entorno y de un entrenamiento rico en situaciones nuevas e imprevistas, de las que son factor esencial el control de la atención, que pone en marcha la cadena sensomotriz (percepción-decisión-ejecución) al principio enunciada, la cual debe elaborar respuestas válidas ante un proceso cambiante, dicha forma de trabajo, llega a crear una memoria neurofisiológica que la hace actuar con acierto ante las acciones del contrario.
Finalmente el "continuum" retorna de nuevo al kihon, a fin de recuperar la eficiencia técnica, corrigiendo las acciones básicas deterioradas por la "presión mental" del entrenamiento libre.
Autor: FELIZ SAENZ
Publicado: KARATEKA
domingo, 22 de febrero de 2009
Kata y Kumite: ¿Dos caras de una misma moneda?
2. ¿Porqué, aún cuando muchas personas aman ambas modalidades, tienen éxito en una y la otra no?
Esos aspectos reales y muy frecuentes nos obligan a analizar más de cerca cada una de esas modalidades…y su relación, porque quizás la respuesta a esas preguntas radique en que realmente ambas no sean tan iguales como se supone. Análisis “No siempre las partes hacen el todo” Si comparamos la kata y el kumite con respecto a las principales direcciones del entrenamiento vemos que:
Direccion
Kata
Kumite
Física
Tanto por el volumen (cantidad) como la intensidad (dificultad) del trabajo, se aprecia que ambas modalidades coinciden en desarrollar los mismos planos musculares, sistemas energéticos y capacidades físicas entre otros aspectos.
Técnica
Busca la ejecución del movimiento basado en los patrones clásicos.
La ejecución varía según la distancia, tiempo, dirección, posición inicial, acciones anteriores y siguientes y zona de ataque entre otros aspectos.
Táctica
Prácticamente nula, por cuanto se realiza dentro de un marco fijo y prestablecido.
Muy amplia y diversa, en dependencia de las situaciones que se presenten.
Psicológica
Prevalece la concentración de la atención basada en reflejos condicionados y estereotipos dinámicos ya creados con un automatismo mecánico.
Prevalence la dispersión de la atención con gran creatividad y espontaneidad.
Veamos: de cuatro aspectos solo coincide uno. ¿No muy bien eh? Algo debe hacerse. ¿pero qué? Ante todo debe partirse del criterio que, para garantizar una mayor congruencia entre las modalidades de las artes marciales, algo debe modificarse (mejorarse). En ese caso la deficiencia se constata en la katas y no en el kumite, por lo cual ese será precisamente el campo de acción específico del presente documento. El primer aspecto (físico) realmente no necesita ser modificado, por cuanto muestra una total congruencia entre las modalidades y ademas los elementos que desarrolla en relación con la esencia bioquímico fisiológica del arte marcial son pertinentes. El segundo aspecto (técnico), aún con las diferencias inter modalidades que encierra, sería un error modificarlo, por cuanto podrían afectarse los patrones originales del movimiento. Esto no solo afectaría al kata en sí mismo sino a la acción ulterior en el combate, además de atentar contra la esencia biomecánica del arte marcial. En cambio los aspectos tercero y cuarto (táctico y psicológico) si deben ser modificados, no solo para que coincidan más entre sí, sino para que brinden un mayor beneficio al practicante. Seguidamente se exponen las razones que fundamentan la necesidad de un perfeccionamiento. Fundamentación “Todas las cosas que no cambian, pierden la oportunidad de ser mejores.” La frase antes expuesta, conjuntamente con los aspectos analizados, constituye el pilar fundamental que avala la decisión de modificar algunos elementos de las katas de las artes marciales. Pero aún con esta realidad, las artes marciales estan formadas por una serie de paradigmas que ofrecen una tenaz resistencia ante los cambios, por asumir que ello afecto la esencia y tradicionalidad. Sobre esa idea merece la pena recordar que la tradición proviene del latín traditio, y éste a su vez de tradere, "entregar". Es tradición todo aquello que una generación hereda de las anteriores y, por estimarlo valioso, lega a las siguientes. Se considera tradicionales a los valores, creencias, costumbres y formas de expresión artística característicos de una comunidad, en especial a aquéllos que se trasmiten por vía oral. Lo tradicional coincide así, en gran medida, con el folclore o "sabiduría popular". Con respecto a ello el poeta Vicente Aleixandre en su discurso de recepción del premio Nobel destaca que la visión conservadora de la tradición ve en ella algo que mantener y acatar acríticamente. Sin embargo, la vitalidad de una tradición depende de su capacidad para renovarse, cambiando en forma y fondo (a veces profundamente) para seguir siendo útil. Termina destacando la importancia de la capacidad creadora de la tradición al escribir: Tradición y revolución, he ahí dos palabras idénticas. Las artes marciales, según la Enciclopedia Wikipedia, se definen como: “prácticas codificadas que tienen como objetivo el someter o defenderse mediante diversas técnicas que colocan a un oponente o varios en situación de inferioridad.” No obstante casi todas las artes marciales, en al actualidad, se expresan fundamentalmente en sus dos vertientes: tradicional, equivalente a educación (que prioriza el proceso); y moderna, equivalente a deporte (que prioriza el resultado o producto). Veamos cada una de ellas en detalle. En la vertiente educativa de las artes marciales, donde se prioriza el perfeccionamiento integral del ser humano, se reafirma la esencia genérica de la Educación al ser definida por Danilov, M. A. – Skatkin, M. N. (1980) como el: “conjunto dinámico y complejo de actividades sistemáticas, mediante el cual se interrelaciona la acción de los educadores y educandos y está encaminado a la formación y desarrollo del colectivo, así como de cada uno de sus miembros individualmente.” De ella, un aspecto vital consiste en el curriculum, que según Pansza, M. (1996) es una: “serie estructurada de conocimientos y experiencias de aprendizaje, que de forma intencional se articulan con la finalidad de producir aprendizajes que se traduzcan en formas de pensar y actuar frente a los problemas concretos que plantea la vida social y la incorporación al trabajo.” En este caso el curriculum se corresponde con los contenidos que debe recibir desarrollar el alumno asi como las actividades a desarrollar con ellos, para avanzar en cada uno de los niveles técnicos y concretar su educación bajo la respectiva doctrina. Pero resulta de gran importancia a la hora de seleccionar un contenido así como de aplicarlo, recordar el criterio de Martínez, R. (1999) al definir un curriculum con un diseño pertinente como: “Aquella propuesta curricular que da respuesta favorable a las exigencias del desarrollo científico-técnico de la época, del sistema social y las derivadas de la actividad profesional.” Al respecto, dentro de los indicadores para evaluar la pertinencia de un curriculum esta autora plantea: “Mostrar sistematicidad en el tratamiento de los contenidos buscando núcleos esenciales.”, y: “Dirigirse a una integración de contenidos.” Estos indicadores coinciden con el criterio de González, O. (1995) al referir que: “Uno de los problemas de mayor trascendencia que enfrenta la enseñanza actual está relacionado con los criterios de selección y organización de la información científico-técnica en planes y programas de estudio, con la selección de las vías y los métodos con fines de aprendizaje. De aquí que una de las cuestiones ineludibles al organizar y realizar el proceso de enseñanza sea el de la determinación de los contenidos, su selección y estructuración, sistematización, su ordenamiento según determinados criterios, su dosificación”. Es precisamente en ese sentido que debe buscar una mayor correlación entre las influencias del kata y el kumite (de hecho los principales contenidos de casi toda arte marcial), para que entre ambos contribuyan de una mejor manera a la educación de sus practicantes. Por su parte, al asumir el Karatedo u otro arte marcial como deporte de combate, pasa a ser una actividad que propicia un trabajo físico y psíquico, y se define por la reglamentación de su práctica y su carácter competitivo. En ese caso Ozolin, N. G. (1970) afirma que el entrenamiento deportivo debe ser visto como un sistema, y lo define como: “La unidad objetiva sujeta a las leyes de los objetos ligados entre sí, o al todo compuesto de partes, organizados conforme a una determinada ley o principio”. Al integrar las esferas en las cuales se expresan las artes marciales (Educación y Deporte) encontramos la Pedagogía deportiva, reconocida como: “la ciencia de la educación que se encarga de estudiar los procesos de instrucción y de formación integral de la personalidad del individuo, a través del desarrollo de las capacidades físicas e intelectuales, además de las habilidades motrices deportivas, influyendo igualmente de manera positiva en la conducta social de éste”. Esta premisa de integración de contenidos y constante desarrollo no son muy aplicables a las kata del Karatedo, como seguidamente se puede apreciar mediante ideas muy difundidas al respecto como: - Deben hacerse sin variaciones respetando sus patrones originales de movimiento.
- Ellas contienen todos los movimientos del Karatedo, y son la base para el kumite. Para el primero de los casos se observa el planteamiento de Vidal N. (2008) Al declarar: “Los movimientos y técnicas que encontramos en cada Kata son modelos cuya eficacia fue puesta a prueba a través de períodos de enfrentamientos: fueron ensamblados en secuencias para sistematizar y para encontrar una metodología de enseñamiento lo más práctica posible. Muchas de las formas usadas hoy fueron introducidas entre 1600 y 1950 de China a Okinawa ya que en Oriente el Kata era el único medio para la instrucción de los aprendices”. Al respecto surge una interrogante elemental: “¿hasta qué punto lo que fue eficaz en un lugar y momento, lo sigue siendo aquí y ahora? No estimamos oportuno detenernos en esa respuesta, por cuanto la constante evolución de la vida diaria en todas las esferas ya se encargó de refutarla. Para el Segundo caso, el propio Vidal, N. (2008) aludiendo al texto "Budo, mi camino en las Artes Marciales" de Sensei Bruno Silvio Abregú, refiere las palabres de Mabuni Sensei: “El Karate comienza y termina con el Kata. En estos ejercicios podemos encontrar todas las técnicas y caracterizan la verdadera esencia, no solo del Karate como Arte Marcial, también representan la base y originalidad de los varios estilos de Karate.” El propio autor continúa refiriendo que: “Las intenciones en el entrenamiento del Kata tratan áreas específicas tales como el promover el desarrollo de las combinaciones en el terreno de combate, el desarrollo físico (musculatura, articulaciones, equilibrio), los reflejos y la capacidad para moverse con rapidez, el ritmo y el dinamismo, la respiración y la armonía, etc..” Vidal, N. Citando al maestro Funakoshi en su obra Shoto Nijukun, plantea el principio de guía: Kata Wa Tadashiku Jissen Wa Betsu Mono o El Kata debe ejecutarse sin cambio y correctamente, en la lucha real se aplica lo contrario. Respetando el criterio de ese autor, al respecto merece la pena valorar, primero, la posibilidad de desarrollar un reflejo en ausencia total de un estímulo; y Segundo, es igualmente cuestionable el hecho de declarar que en las katas se pueden desarrollar las combinaciones para el combate (que son impredecibles e infinitas), siempre que la práctica de las kata sea prestablecidas y solo unas pocas (en comparación con el kumite). Profundizando en esas valoraciones personales creemos oportuno citar a Tokitsu, K. (2008) cuando refiere: “¿Cuál es la utilidad del kata? Para realizar eficazmente el combate es esencial aprender las sutilezas concernientes a la toma de distancia, la puesta en práctica de la cadencia y el ritmo. ¿En que kata podéis aprender estos elementos esenciales del arte de combate? En los katas la diferencia y la especificidad de las escuelas aparecen netamente. Pero cuando miráis las formas de combate de las competiciones no hay tal diferencia entre los combatientes de las diferentes escuelas. ¿Por qué? Se aprenden las técnicas casi codificadas con los katas, pero algunas de ciertas escuelas no son aplicables, sus formas técnicas están demasiado alejadas de la realidad del combate. En estos casos se justifica diciendo "en el kata se hace así pero en la aplicación hay que hacerlo diferente añadiendo tal o cual movimiento". ¿Por qué entonces no se hace desde el comienzo técnicas aplicables? En las competiciones deportivas del Karate hay una diferencia neta entre el kata y el combate. En las federaciones oficiales de algunos países los dos grupos están claramente divididos. Se encuentra por un lado el equipo de combate y por otro el de katas. El entrenador aconseja a los miembros de su equipo de combate no practicar los katas porque adquirirían hábitos negativos para combatir eficazmente. El kata se concibe aquí como una traba y no como un elemento positivo para aumentar la capacidad de un karateka. ¿Entonces porqué se dice que la esencia del Karate está en los katas? Constatamos fácilmente que no hay ninguna relación entre los resultados de una competición de combate de una escuela y la claridad del bunkai de sus katas.” El propio Tokitsu, K., muy acertadamente, referire que: “Para hacer un verdadero trabajo técnico, cae de su propio peso que es necesario estudiar todas estas posibilidades, por que es así como la técnica puede llegar a ser realmente operativa, variable dependiendo de las situaciones.” Los fundamentos recopilados, y conciliados, nos permiten arribar a las siguientes conclusiones parciales. Conclusiones parciales Hasta aqui se ha podido demostrar que desde los dos contextos en los que se desenvuelve el Karatedo y las artes marciales en general se coincide en la necesaria integración total de los contenidos (kata y kumite) hasta el momento no logrados. En ese sentido, para el caso especifico de los aspectos susceptibles a modificar en las katas (tácticos y psicológicos), estamos convencidos que es una muy acertada decisión limitar la ejecución de series prestablecidas heredadas, y por el contrario promover la libertad de creaciones propias. Esta alternativa, incluso cuando no se utiliza mucho, ha estado presente desde el mismo inicio de las kata (o serie de movimientos de lucha), ya que como mismo expresa el citado autor Nicol, C.W, los antiguos guerreros copiaban los movimientos, y antes de coleccionarlos, ritualizarlos y utilizarlos ulteriormente como adiestramiento: “ los ampliaban y complejizaban” Para ello nos basamos, además, en el criterio de Piaget, J. al referir que: “El fin principal de la educación es el de crear hombres capaces de hacer cosas nuevas y no repetir simplemente lo que otras generaciones han hecho. El segundo fin de la educación es formar mentes capaces de criticar, de verificar y de no aceptar todo lo que se les ofrece.” Muy en congruencia con esa idea, esta la Teoría del Constructivismo defendida por Kraftchenko, O. – Hernández, H. (1999), se parte de la mediante la cual se concibe al conocimiento como una construcción personal que realiza el hombre en interacción con el mundo circundante. Cada persona “construye” su realidad, su representación del mundo, en función de su viabilidad. Trabajando de esa manera no solo la kata estará dando un paso adelante con sus beneficios del kata al kumite, al practicante y al arte marcial en sí misma; sino quizas tambien en el acercamiento del karatedo al cuadro olímpico. Al respecto recordar que otras artes marciales devenidas deporte de combate como el Taekwondo y Judo (sin animo de criticarlos) han asumido el camino mas fácil: eliminarlas de la competición para priorizar el combate. Esa es una decision hasta cierto punto inteligente pero ¿como imaginar el karatedo sin katas? Luego entonces, debe buscarse otra solución. En este articulo se propone una estrategia que, si bien es cierto que puede no ser la mejor, al menos es la mejor que el autor ha podido encontrar hasta el momento. Con los criterios expuestos en el presente trabajo (que si bien es cierto se muestran fundamentalmente para el Karatedo pero son aplicables a toda artes marciales) no es nuestro interes ser tildados de anti-tradicionalistas. Por el contrario, quien haya leido nuestros trabajo es consciente de que en todos y cada uno de ellos tratamos de mantener la tradición…pero de un modo pertinente. De hecho uno de nuestros principales trabajos utilizados para la tesis doctoral, fue precisamente defendiendo el aspecto más tradicional y controvertido de las artes marciales: la energía internal. Al respecto no me averguenza declarar que luego de 11 años de estudio al presentar el trabajo no fue aceptado por falta de sustento, pero tres años más tarde el mismo fue aprobado por unanimidad. Para usted estimado lector y colega en la enseñanza de las artes marciales, no tema no tema romper esquemas (siempre y cuando se fundamenten en teoria y se demuestren en la practica) Recuerde la frase que enuncia: “Cambiar de idea no es vergonzoso, vergonzoso es no tener ideas para cambiar”. Aún más, aquellos que asuman este nuevo reto podrán considerarse maestros de vanguardia con respecto a los que se abstengan a este cambio (evolucion), si tomamos como referencia el criterio de Philippe Greffet, (Citado por Solá Mendoza 1998), al referir que "...defender los métodos de enseñanza tradicionales representa hoy día un combate de retaguardia, una resistencia absurda destinada al fracaso; es confesar que uno es incapaz de adaptarse al ritmo vertiginoso de nuestra época, puesto que en este mundo que acelera su marcha, las viejas estructuras caducan y las costumbres tradicionales son trastocadas." Autor: Roberto Gonzalez Haramboure. PhD. Hanshi. Bibliografía
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Forteza, A - Ranzola, A., “Bases metodológicas del entrenamiento deportivo”. Editorial Científico-técnica, Ciudad de La Habana, 1986.
Grosser, M-Muller, H., “Power Stretch”. Editorial Hispano europea. Barcelona, 1989.
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domingo, 25 de enero de 2009
KUMITE
KUMITE1.doc
KUMITE2.doc
KUMITE3.doc
martes, 13 de enero de 2009
Las tres "k" del Karate-Do
Les dejo este texto que explica los tres pilares del Karate-Do, complementado con videos ilustrativos.
KIHON: Los ataques y las defensas principales se perfeccionan una a una. Los estudiantes repiten los movimientos muchas veces, aprendiendo a hacerlos de una manera rápida y precisa. Es decir: las sesiones de kihon (Movimientos Básicos) permiten a los alumnos mejorar la velocidad y la potencia de sus ataques de puño, bloqueos, sus patadas, y otras técnicas de golpeo (codo, mano abierta, etc.), al tiempo que intentan corregir la respiración, los movimientos de pies, las posturas y el equilibrio.
Los movimientos se ejercitan de forma simétrica, por la derecha y por la izquierda, lo que lleva a un desarrollo físico y técnico equilibrado. Al mejorar el nivel técnico de los estudiantes, y al hacerse más equilibrado por ambos lados, éstos se vuelven espiritualmente más acoplado y en armonía con la naturaleza. Siendo en este momento, cuando surge realmente el entendimiento del “Camino” (Michi, Do).
KATA: Es literalmente “forma” y efectivamente cada movimiento reproduce, de forma estilizada, una técnica de bloqueo (uke) o de ataque. Su práctica otorga al cuerpo elasticidad, armonía de movimientos, velocidad y potencia, robusteciéndolo simétricamente.
En los 5 Heian y en los 3 Tekki se reúnen casi todas las técnicas que forman todos los otros kata del estilo Shotokan. Estos katas son los primeros en ser enseñados a los practicantes, siendo además óptimos para ser entrenados tanto en el dojo como en la tranquilidad del hogar.
El arte actual del karate nos ha llegado a través del legado de los kata. Cada kata tiene su ritmo particular, movimientos rápidos y lentos, esenciales para la belleza en su conjunto.
No es correcto aprender un kata de fotografías o simplemente mirando un video, pero son un excelente apoyo para repasarlos mentalmente como pensamiento figurado. Nada remplaza a un instructor que se actualiza permanentemente.
LOS PUNTOS ESPECIFICOS QUE SE DEBEN TENER PRESENTES PARA LA PRACTICA DE CUALQUIER KATA SON:
I. Orden Correcto: El número y el orden de los movimientos están preestablecidos.
II. Comienzo y Final: Un kata comienza y termina en el mismo lugar. Con la práctica se logra.
III. Significado de los Movimientos: Los movimientos defensivos y ofensivos deben comprenderse y ser expresados plenamente.
IV. Consciencia del Objetivo: Se debe conocer cuál es el destino de cada técnica.
V. Ritmo y Coordinación: Uso correcto de la fuerza, de la velocidad y o lentitud de los movimientos.
VI. Respiración Acompasada : Es la unificación de la técnica de parada o de ataque. Aquí también se involucra el Kiai que actúa en la mitad o al final de un kata coincidiendo con el momento de máxima tensión. Al exhalar se tensan los músculos del abdomen aportando una fuerza extra.
KUMITE:
Esto se realiza para lograr bloquear la reacción eficaz de los oponentes. Dependiendo del grado de experiencia, las confrontaciones se realizan de varias maneras.
Distinguimos tres Categorías:
Básico: distancia fija y técnicas anunciadas de Kihon Ippon kumite
Semi-libre: distancia libre, al principio, anunciando la técnica de ataque a ejecutar - jiyu Ippon kumite
Libre: los competidores pueden utilizar cualquier técnica sin advertencia. Sin embargo, deben estar en el control completo de sus golpes para no lastimar al oponente - jiyu kumite.
Puesto que el objetivo último del karate es el auto control del y las emociones propias, queda claro, porque la categoría jiyu kumite (categoría libre) es la última etapa del entrenamiento en esta forma de karate.
Desafortunadamente, a pesar de los muchos esfuerzos de los instructores que intentan informar al público en general que la competición del karate no es una reyerta ordinaria, aún existen muchas opiniones negativas del karate que se encuentran profundamente arraigadas.
Hasta hoy, existe gente para quien el karate solo significa golpear o romper. Ciertamente, el karate a veces parece esto. El karate podría ser comparado en su naturaleza a un cuchillo, el cual pueda tener buenos o malos propósitos, dependiendo de la intención con la cual sea utilizado.
Es todo un desafío luchar contra alguien que primero que nada es tu amigo del dojo y, en último lugar, tu oponente. Un individuo debe evitar el tipo de confrontación que solamente sirva para demostrar su superioridad. La fuerza y la eficacia pueden llegar a perder su valor si no sirven a un objetivo más alto.
Por más videos que se vean nunca se aprenden ni se asimilan conocimientos como en el entrenamiento en el Dojo, en Karate-Do aprendemos más con el cuerpo. Oss.
