"El objetivo de Budo es cultivar el mundo interior esforzándose por mejorar el mundo exterior".

Patrick McCarthy

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miércoles, 22 de julio de 2009

El Karate del Maestro Funakoshi

Visiten por favor el siguiente enlace: http://shotokankaratedo.es/lectura_karate_funakoshi_graham_noble.php

Es de la página del Sensei Víctor López Bondía, http://shotokankaratedo.es

Y si desean leer más sobre temas de interés para nosotros los karatekas, en especial los de Shotokan, ingresen a la sección de Lecturas:http://shotokankaratedo.es/lecturas.php

Es un página totalmente recomendada en todo su contenido.

domingo, 22 de febrero de 2009

Reivindicando a Funakoshi Gichin

Un muy interesante blog, reflexivo y controvertido, que pone a pensar sobre la decendencia real de Gichin Funakoshi, o más bien de sus enseñanzas y cometido con la práctica del Karate-Do, entre otras cosas.

http://shoto-ryu.blogspot.com/

Máximas para el estudiante de Karate

La palabrabu de budo (artes marciales) se escribe con el caracter chino para "detener", insertado dentro de otro caracter formado por dos alabardas cruzadas, y su significado final viene a ser "detener el conflicto". Puesto que el karate es budo, se debería reflexionar profundamente en este concepto tratando de no usar los puños de manera desconsiderada.
Juventud es sinónimo de justicia y vigor. El vigor es estimulado por bu (artes marciales) y puede desbordarse en buenas o, a veces, malas acciones. Por tanto, si el Karate-do es seguido correctamente, pulirá el carácter, y su practicante apoyará la causa de la justicia, pero si se usa con malos propósitos, podría llegar a corromper la sociedad y volverse contrario a la humanidad.
La fuerza debe usarse como último recurso, únicamente cuando el sentido de humanidad y justicia no pueden prevalecer, pero si se hace uso de los puños libremente sin consideración alguna, la persona perderá el respeto de los demás y será vilmente tratada y censurada por sus bárbaras acciones. De todas formas, es natural que un joven fogoso, al principio, tienda a ser temerario en la palabra y en la acción, por lo que la prudencia es cosa esencial.
Se debe tener dignidad sin ferocidad. Las artes marciales deben llevar a uno a este grado. No sirve para nada el actuar temerariamente sin propósito alguno causando daños a los demás. Los maestros y santos pueden parecer bobos. Las personas pretenciosas demuestran al mundo que son tan solo principiantes.
Quedarse quieto es retroceder; los que piensan que ya han aprendido todo y se tornan engreídos y fanfarrones, quienes hablan de sus propios méritos después de haber dominado los pasos de algunas katas o haber adquirido destreza en sus movimientos físicos, no son dignos de ser considerados como estudiantes serios en las artes marciales.
Se dice que incluso un gusano que tiene una longitud de tres centímetros, posee un alma de centímetro y medio; así mientras se va ganando habilidad en el karate, se debe ir teniendo mayor cuidado con la palabra. También se dice que cuanto más alto es el árbol, más fuerte es el viento, pero, acaso hasta el sauce no se las ingenia para soportar el viento? De manera similar el estudiante de Karate-do debe considerar el buen comportamiento y la humildad como las más altas de las virtudes.
Mencio dijo: "Cuando el Cielo está a punto de conferir una importante misión a un hombre, primero amarga su corazón en su propósito: le obliga a ejercitar sus huesos y nervios; hace que su cuerpo padezca de hambre; inflinge sobre él deseos y pobreza y confunde su empeño. De esta manera estimula su voluntad, fortalece su carácter y le hace así capaz de llevar a cabo lo que de otra forma no hubiere podido lograr".
Si la introspección revela que uno es injusto, no importa cuan bajo pueda ser el oponente, acaso no sentiré miedo? Si la introspección revela que uno es justo, iré aunque sea contra mil o diez mil hombres.
Un caballero debe ser cortés y nunca amenazante, próximo, pero jamás atrevido; matar pero nunca humillar; ningún signo de indecencia puede ser encontrado en su morada; su alimentación nunca es pesada; incluso un pequeño error es corregido, pero sin acusación. Así es su fuerza de la voluntad.
Un caballero debe ser amplio de mente y de voluntad fuerte. Las responsabilidades serán pesadas y el camino largo. Haz de la benevolencia tu obligación para toda la vida. Esta es con toda seguridad una importante misión. Es un esfuerzo de toda una vida, verdaderamente un largo viaje.
Un hombre común desenvainará su espada al ser ridiculizado, peleará arriesgando su vida, pero no puede ser llamado valiente por eso. El hombre verdaderamente grande no se inquieta incluso cuando repentinamente se vea enfrentado con hechos inesperados o de crisis, ni se enoja cuando se encuentra en situaciones que no las ha ceado él mismo, y ello se debe a que posee un gran corazón y su mira es elevada.
Ocho frases importantes de karate:
La mente es lo mismo con el cielo y la tierra. El ritmo circulatorio del cuerpo es similar al sol y la luna. La Ley incluye dureza y suavidad.Actúa de acuerdo con el tiempo y el cambio.Las técnicas ocurrirán cuando se encuentre un vacío.El Ma quiere avance y retroceso y separación y encuentro.Los ojos no pasan por alto ni el más ligero cambio.Las orejas oyen bien en todas direcciones.
Por tanto, digo; conoce al enemigo y conócete a ti mismo; en cien batallas nunca estarás en peligro.
Cuando desconoces al enemigo pero te conoces a ti mismo, tus posibilidades de ganar o perder son equivalentes.
Si no conoces al enemigo ni te conoces a ti mismo, en cada batalla estarás ciertamente en peligro.
Pues conseguir cien victorias en cien batallas no constituye la mayor habilidad. Dominar al enemigo sin luchar, esta sí es la más alta habilidad.
Cuando las aves de presa atacan, vuelan bajo sin extender sus alas. Cuando las bestias salvajes están a punto de atacar, se agazapan con las orejas pegadas a la cabeza. De igual forma, cuando el sabio está a punto de actuar, siempre parece algo torpe.
Lin Hung-nien dice que una piedra sin agua dentro es dura. Un imán natural sin agua dentro es denso. Si un cuerpo es duro por dentro y denso por fuera, cómo puede ser penetrado? Si una cosa tiene una apertura, será llenada. Si una cosa tiene una cavidad de una pulgada entonces una pulgada de agua la llenará.



O-Sensei Gichin Funakoshi

Tomado de: Karate Do Kyohan


miércoles, 11 de febrero de 2009

Gichin Funakoshi

A continuación una biografía del gran maestro Gichín Funakoshi con un slide de fotos históricas fechadas, para rememorar su trayectoria. Recuerdo siempre a un niño en Manizales preguntándole al Sensei, con su lógica e inocencia, que si el de la fotografía del kamiza era su abuelito, a lo que el Sensei Óscar le respondió, entre otras cosas, que ese era el abuelo de todos nosotros los que seguimos el camino del Karate. Espero lo disfruten.


GICHIN FUNAKOSHI
"The Weaponless Warriors", Richard Kim.

SI HAY ALGUN HOMBRE al que se le pudiere dar crédito de haber colocado a Karate en la posición que actualmente tiene en las islas principales de Japón, ese es Gichin Funakoshi. Este meijin (maestro) nacido en Shuri, Okinawa, y no fue reconocido como precusor del karate en Japón propiamente tal, hasta que tenía 53 años de edad.
La historia del maestro es similar a la de muchos otros grandes del karate. Nació débil, enfermizo y en muy pobre estado de salud, sus padres lo llevaron a Itosu y Azato (este último, se dice, fue el "culpable" del alto desarrollo de Funakoshi) para que entrenase en karate. Entre su doctor, Tokashiki, quien le prescribió ciertas hierbas que le darían fuerzas, y el buen entrenamiento dado por los maestros Itosu y Azato, Funakoshi floreció. Se transformó en un buen alumno, con Arakaki y Matsumura, como sus otros maestros, que hicieron grandes contribuciones en el desarrollo de su conocimiento y en crear su mente altamente disciplinada.
Cuando finalmente llegó a Japón desde Okinawa en 1922, se quedó entre su propia gente en el dormitorio prefectural de estudiantes en Suidobata, Tokyo. Vivió en una pequeña pieza cerca de la entrada y limpiaba los dormitorios mientras los estudiantes estaban en clases. En la noche les enseñaba karate.
Después de algún tiempo había ahorrado suficiente dinero como para abrir su primera escuela en Meishojuku. Posteriormente abrió su Shotokan en Mejiro, desde ahí partieron un gran número de notables estudiantes, tales como Obata de Keio, Egami de Waseda, Hironishi de Chuo, Noguchi de Waseda, Ohtsuka, Nakayama y Yoshida de Takudai. Se sabe que en sus viajes alrededor de Japón siempre llevó a Takeshi Shimoda, Yoshitaka (su hijo), Egami y Ohtsuka. Sus principales instructores en los trienta y cuarentas fueron Shimoda y Yoshitaka (o Gigo) Funakoshi.
Shimoda era aparentemente un experto de la escuela Nen-ryu de Kendo y estudiante de Ninjutsu. Desgraciadamente murió muy joven, en 1934, luego de una gira de exhibición por Japón. Fue reemplazado por Gigo Funakoshi, un hombre de excelente carácter, altamente calificado técnicamente. Según Shigeru Egami, no había nadie mejor calificado para instruir. Por su juventud y su muy fuerte entrenamiento (a veces brutal) se gestaron conflictos de jerarquía con Ohtsuka, el alumno de más edad. Algunos dicen que no pudo soportar los entenamientos, lo cierto es que se retiró para formar su propio estilo, cuyo nombre alude aparentemente al conflicto que lo separó de los Funakoshi, Wado-ryu, el estilo de la Armonía. Gigo también murió joven, en 1945, a los 39 años de edad, pero no sin dejar un legado claro y duradero en el Karate-do.
Las artes marciales entre los 20's y los 40's tuvieron un auge explosivo en Japón. Durante ese periodo los ultranacionalistas tenín mucha fuerza y despreciaban cualquier cosa que no fuese japonés puro. Esto incluyó al karate okinawense, al que llamaban un arte pagano y salvaje.
Funakoshi superó ese prejuicio y finalmente recibió reconocimiento formal del karate como un arte marcial japonés en 1941.
Muchos clubes de karate florecieron en Japón. En 1924, se estableció el Club de Karate-do de la Universidad de Keio. También organizó clubes de karate en las Universidades de Chuo, Tokyo (1929), Hosei, ente otros. También un club en Shichi-Tokudo, una guarnición en los terrenos del palacio.
Funakoshi visitaba el Shichi-Tokudo cada dos días para enseñar y siempre era acompañado por Ohtsuka. Un día, cuando Ohtsuka estaba enseñando en la Shichi-Tokudo, un estudiante, Kogura, de la Universidad de Keio, quien tenía un grado sandan (tercer dan, cinturón negro) en
kendo (esgrima japonés) y también un cinturón negro en Karate, tomó una espada y se enfrentó a Ohtsuka. Todos los otros estudiantes observaron para ver qué sucedería. Pensaban que nadie le podía hacer frente al shinken (la espada desnuda) en manos de un experto en kendo.
Ohtsuka calmadamente observó a Kogura y en el momento que realizó un movimiento con su espada, Ohtsuka lo barrió del suelo. Ya que esto no había sido ensayado, verificaba la habilidad de Ohtsuka pero más que nada apoyaba la filosofía del Maestro Funakoshi que la práctica de Kata era más que suficiente en tiempos de necesidad y por otro lado corrobora la habilidad de Gichin Funakoshi como un gran profesor y maestro.
En 1927, tres hombres, Miki, Bo y Hirayama, decidieron que la práctica de kata no era suficiente y trataron de introducir jiyu kumite (el combate libre). Idearon trajes protectores junto con máscaras de kendo en sus encuentros, para así utilizar el contacto pleno. Funakoshi oyó de estos encuentros y, cuando vio que no pudo convencerlos de evitar esta práctica, que él consideraba empequeñecedora del arte de Karate, dejó de ir a Shichi-Tokudo. Ni Funakoshi ni Ohtsuka aparecieron por ese lugar jamás.
Cuando Funakoshi llegó a las islas principales de Japón, enseñó 16 kata : 5 Heian (Pinan), 3 Tekki (Naihanchi), Kanku (Kushanku) sho y Kanku dai, Hangetsu (Seisan), Bassai (Patsai), Empi (Wansu), Gankaku (Chinto), Jutte y Jion pero transmitió a lo menos 40 kata a sus alumnos más avanzados y de confianza. Mantenía a sus alumnos mucho tiempo en las formas básicas antes de dejarlos avanzar a los más avanzados y complejos. El entrenamiento repetitivo dio resultados; sus alumnos, generaron el karate más preciso y exacto que se ha enseñado.
Jigoro Kano, el fundador del Judo moderno, una vez invitó a Funakoshi y un amigo, Makoto Gima, a hacer una presentación en el Kodokan. Aproximadamente 100 personas observaron la exhibición. Gima, que había estudiado bajo Yabu Kentsu en su juventud en Okinawa, realizó el Tekki shodan y Funakoshi realizó el Kanku dai.
Kano sensei observaba la presentación y le preguntó sobre las técnicas a Funakoshi. Estaba muy impresionado. Los invitó a una cena tendon (pescado y arroz), durante la cual cantó y bromeó para tranquilizar a Funakoshi.
A pesar de su sinceridad en la enseñanza del Karate, Funakoshi tenía sus detractores. Sus críticos atacaban su insistencia en los kata y lo llamaban karate "blando" y que desperdiciaba demasiado tiempo. Funakoshi insistía en hito kata sanen (tres años en un kata). Funakoshi era un hombre humilde. Predicaba y practicaba una humildad esencial. Predicaba que el karate estaba enraizado en la verdadera perspectiva de las cosas, llena de vida y de consciencia. Vivió en paz consigo mismo y con los demás.Cuando se menciona el nombre de Funakoshi, trae a la mente la parábola de "Un Hombre de Tao (Do) y un Hombre Pequeño". Como se cuenta, uno de sus estudiantes le preguntó una vez: "Cuál es la diferencia entre un hombre de Tao y un Hombre Pequeño?" El Sensei replica, " Eso es fácil. Cuando un hombre pequeño recibe su primer dan, casi no puede esperar partir a casa y gritar a todo pulmón para contarle a todos que es primer dan. Cuando recibe su segundo dan, se subirá a los techos y le contará a la gente. Cuando recibe su tercer dan, saltará dentro de su automóvil y dará vueltas al pueblo tocando la bocina y contándole a todos sobre su tercer dan."
El Sensei continúa, "Cuando un hombre de Tao recibe su primer dan, inclinará su cabeza agradecido. Al recibir su segundo dan , inclinará su cabeza y sus hombros. Al recibir su tercer dan, se inclinará hasta su cintura y se irá caminando calladamente a lo largo de alguna pared para que la gente no lo vea y no se den cuenta de él."
Funakoshi era un hombre de Tao. Nunca colocó énfasis en competencias, ni en romper marcas ni en campeonatos. Colocó énfasis en la autoperfección individual. Tenía fe en la decencia y respeto que nos debemos un ser humano al otro. El fue el Maestro de Maestros.